Salmos 84
← Capítulo anterior
·
Próximo capítulo →
1 Señor de los ejércitos, ¡cuán grato es habitar en tu templo!
2 ¡Mi alma anhela ardientemente estar, Señor, en tus atrios! ¡A ti, Dios de la vida, elevan su canto mi corazón y todo mi ser!
3 Hasta los gorriones y las golondrinas hallan dónde anidar a sus polluelos: ¡cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, rey mío y Dios mío!
4 ¡Cuán felices son los que habitan en tu templo! ¡Todo el tiempo te cantan alabanzas!
5 ¡Cuán felices son los que hallan fuerzas en ti, los que ponen su corazón en tus caminos!
6 Cuando cruzan por el valle de las lágrimas, cambian su aridez en un manantial al llenar la lluvia los estanques.
7 Van de victoria en victoria, hasta llegar a verte, oh Dios, en Sión.
8 Señor, Dios de los ejércitos, ¡oye mi oración! Dios de Jacob, ¡escúchame!
9 ¡Míranos, Dios y escudo nuestro, y posa la mirada en el rostro de tu ungido!
10 Es mejor pasar un día en tus atrios que vivir mil días fuera de ellos. ¡Prefiero estar a la puerta de tu templo, oh Dios, que vivir en las mansiones de la maldad!
11 Tú, Dios y Señor, eres sol y escudo; tú, Señor, otorgas bondad y gloria a los que siguen el camino recto, y no les niegas ningún bien.
12 Señor de los ejércitos, ¡cuán dichoso es el que en ti confía!
← Capítulo anterior
·
Próximo capítulo →
Leia também em NVI AA ACF KJV ESV NASB AMP ASV ERV WEB CPDV SYNO NRP RVR1960 NVI-ES NVI-CA LBLA NBLA NTV RVA2015 TLA TLAI DHH94I DHHS94