Job 8
← Capítulo anterior
·
Próximo capítulo →
1 ¿Hasta cuándo vas a seguir hablando así, hablando como un viento huracanado?
2 Dios, el Todopoderoso, nunca tuerce la justicia ni el derecho.
3 Seguramente tus hijos pecaron contra Dios, y él les dio el castigo merecido.
4 Busca a Dios, al Todopoderoso, y pídele que tenga compasión de ti.
5 Si tú actúas con pureza y rectitud, él velará por ti, y te dará el hogar que justamente mereces.
6 La riqueza que tenías no será nada comparada con lo que tendrás después.
7 Consulta a las generaciones pasadas, aprende de la experiencia de los antiguos.
8 Nosotros somos apenas de ayer, y nada sabemos; nuestros días en esta tierra pasan como una sombra.
9 Pero los antiguos podrán hablarte y enseñarte muchas cosas.
10 El junco y el papiro crecen solo donde abunda el agua;
11 sin embargo, estando aún verdes y sin cortar, se secan antes que otras hierbas.
12 Lo mismo pasa con los malvados, con los que se olvidan de Dios: sus esperanzas quedan frustradas.
13 Su confianza y su seguridad son como el hilo de una telaraña.
14 Querrán agarrarse al hilo, y no resistirá; o apoyarse en la telaraña, y no los soportará.
15 Los malvados son como verdes hierbas al sol, que se extienden por todo el jardín;
16 enredan sus raíces entre las rocas y se adhieren a las piedras,
17 pero si alguien las arranca de su sitio nadie podrá saber que estuvieron allí.
18 Así termina su prosperidad, y en su lugar brotan otras hierbas.
19 Dios no abandona al hombre intachable, ni brinda su apoyo a los malvados.
20 Él hará que vuelvas a reír y que grites de alegría;
21 en cambio, tus enemigos se cubrirán de vergüenza y la casa de los malvados será destruida.
← Capítulo anterior
·
Próximo capítulo →
Leia também em NVI AA ACF KJV ESV NASB AMP ASV ERV WEB CPDV SYNO NRP RVR1960 NVI-ES NVI-CA LBLA NBLA NTV RVA2015 RVC TLA TLAI DHH94I